Hoy en el blog, nos adentramos de lleno en la travesía del emprendedor que decide constituir su empresa. Un camino repleto de posibilidades, donde surgen preguntas como: ¿constituir como persona natural o jurídica? parece complicado, ¿verdad?. Aquí desmontamos el mito de que sea una tarea difícil. ¡Quédate, leer esto vale la pena!
Por: Karen Falcón
Sin más preámbulos, a lo que venimos. ¿Estás considerando constituir tu negocio? Aquí el primer daptazo que sí o sí debes conocer. Como persona natural, tú y tu empresa son prácticamente reconocidos como uno solo. Karen, ¿qué significa eso? Las deudas o problemas legales de tu negocio recaen directamente sobre ti y afectan tu patrimonio personal, incluidas tus cuentas bancarias. Por otro lado, como persona jurídica, tus activos personales están protegidos y separados de los del negocio. ¿Suena mejor, verdad?

Ten en cuenta que, en cuanto a obligaciones laborales, la persona natural tiene un proceso más complejo, mientras que las personas jurídicas lidian con un proceso más sencillo. Además, cada tipo de empresa puede optar por un régimen tributario específico, que conlleva impuestos y obligaciones tributarias particulares que lo distinguen de los demás.
Entonces, ¿cómo elegir entre una y otra? La clave está en hacerte e interiorizar preguntas importantes: ¿Buscarás inversores en el futuro? ¿Qué obligaciones fiscales estás dispuesto a asumir? ¿A dónde espero llegar con esta empresa? Sea cual sea tu decisión, asegúrate de que esté alineada con los objetivos que te motivaron a emprender al inicio y con la visión de hacia dónde ir.
Por nuestra parte, te damos el siguiente consejo: si buscas dar a conocer tu negocio y generar ingresos en el proceso, empezar como persona natural puede resultar más sencillo (y más barato también). Sin embargo, si tu vista está puesta en la expansión, e incluso en contar con inversionistas, marca, definitivamente constituir como persona jurídica es la opción más viable.
Para hacerlo aún más fácil, te dejamos algunas de las ventajas y desventajas de ser persona natural vs persona jurídica.

Ahora que ya tienes una idea más clara de qué camino tomar para solidificar tu negocio, el siguiente paso es registrarlo. Y aquí es donde entra Dap, para hacer todo el proceso más llevadero e impulsar juntos tu sueño. ¿Te animas a constituir con nosotros?
Tómate tu tiempo, hoy estamos a un clic de distancia. Y si lo que buscas es agendar una cita para recibir una asesoría mucho más personalizada, solo ponte en contacto.
